Investigaciones internacionales y chilenas demuestran que la Educación Inicial puede tener un impacto importante en la vida de los niños y niñas que viven en situación de pobreza, sobre todo porque los avances en lenguaje les darán una base sólida para desempeñarse con éxito en todas las materias durante su vida escolar y, posteriormente, durante su vida profesional.
El Proyecto Un Buen Comienzo, que se inició el 2007 y cuya primera etapa termina el 2011, es justamente una propuesta concreta para contribuir a mejorar la calidad de la educación preescolar en Chile a través de la intervención en escuelas municipales.
El mejoramiento de la calidad de la Educación Inicial significa a corto, mediano y largo plazo, niños con más habilidades de lenguaje que se reflejan en mejores resultados en evaluaciones nacionales e internacionales y que están preparados para participar en una sociedad moderna y democrática.